Talla 8


Foto de Mandy López, artista metafísica

Regresar a escribir es a respirar, vomitar, o digerir despacio. Alcanzar la talla 8, feliz, a los 45 ,es un gran logro. Ni el mejor texto sabrá el significado de ser mujer, soltera, sin hijos, la edad, la talla. El pantalón reza 8 en la etiqueta, la mujer pensaba que sería mejor volver a la talla 6, se tortura, lleva tres divorcios, malas experiencias y la boca amarga. A diario va al gimnasio, las pesas, corre de vez en cuando, medita para sentirse menos gorda. Hace tres semanas metió a su cama a su mejor amigo, al despertar se sintió pesada, pero no eran los kilos a cuestas, no. En realidad fue la presión del mandato masculino "ellas deben estar muy buenas, delgadas" lo que cayó en sus hombros . -Me siento gorda soy talla 8- Confesó. -Debes bajar de peso, deja que pase natural-. Dijo el recién salido de la cama.

Los meses pasaron. Ella dejó de comprar ropa, ¿para qué? Se preguntaba. La etapa que vivo ahora me llevará a desarrollar la ternura, no es posible vivir con el corazón endurecido, las letras sueltas y la amargura.

Las mamás deben lucir gordas, cocinar rico, comprender y escuchar, !esas son mujeres no chingaderas! Gritó la ignorancia.

A veces me preguntan, ¿cuánto tiempo te tomó escribir tal texto? y yo me pregunto, ¿cuánto tiempo me llevó tener este corazón y el estómago abultado? la respuesta es la misma, -la escribí en 1 año o en 9 años pero crean, cocinándose lleva toda la vida-. Así la talla.

Escribir es a leer, experimentar, ser testigo, observar, equivocar, saber, saborear, marranear, decir, figurar, entender, engordar de rutina cuando los demonios saben. Escribir es que ellos entren por el hocico, comerlos hasta transmitir alguna enseñanza ¡Vaya dicha! El amor es hambre, dijo Ana Clavel, ¡cochina!

Hoy desperté dichosa, acomodé el pantalón de mezclilla a mi cuerpo, vi mis nalgas más altas de lo normal pero también mis piernas, mis rodillas, mis tobillos, oh, mis senos y no se diga el vientre. ¿Quiero a mi cuerpo? Sí. Es la primera vez que alcanza esta talla. Sé que no irá más allá, lo sé. Lo conozco. También la conozco a ella, se volverá a inflar de sueños livianos, se elevará, tal vez se enamore, ya no tendrá a la arpía que le susurraba -no te eleves, no te eleves-. Ya no. Esa linda arpía, talla 8, hoy amaneció contenta, no es necesaria en contornos ni los velos. No.

Escribir es tener que decir algo importante, brota de la herida, el dolor, y de la talla 8, rara vez surge del gozo, porque cuando la palabra asume elevarse es cuando mejor colapsa, no es bella, ni estética porque dice mentira, se convertirá en texto se convertirá en texto injusto, sin fluidez de movimiento, la mujer talla, lo que sea, la talla es lo de menos, ¡fregados! y ya me voy de aquí no vaya mi mano suelta a echar a perder el momento y los nuevos vientos de este sentimiento.

Escribir es los mismo a leer, experimentar, observar, atestiguar, sentir, soñar.

Recent Posts
Archive