Marichuy: Constelación curandera (feminismo)

María De Jesús  es pre candidata a la presidencia de México, licenciada, curandera que necesita de tu IFE, firma y apoyo para ser candidata. Es a través de la aplicación INE Apoyo Ciudadano que puedes subir tu firma y la de otros/as.  ¡Gracias l@s mexican@s en Estados Unidos podemos!

Marichuy no busca ser un “personaje”; en tiempos de la posverdad, no necesita mentir, en pocas palabras señala que lucha contra la opresión de las mujeres y los pueblos originarios, y contra el capitalismo que ha convertido las tierras comunales en propiedad de unos cuantos. ¿Puede el país ser cambiado desde abajo, por los que menos tienen y no figuran en la historia patria? En la escuela primaria se encomia la grandeza guerrera de los aztecas y el refinamiento matemático de los mayas, pero no se estudian sus idiomas, su cosmogonía ni sus costumbres. Algo aún peor: no se habla de ellos en tiempo presente.

Juan Villoro

De mi diario de los sueños

Querida amiga:

Anoche te soñé, llevabas un cuaderno. Vi rayones, dudas, desconfianza, y varias hojas sueltas; algo destacaba, tus heridas, terminaste, finalmente narraste la historia que te atrapó en los noventas, cuando las mujeres en Ciudad Juárez desaparecían, hecho que marcó nuestras almas, y ni cuenta nos dábamos. Creo que nuestra mente se refugiaba en pretextos e ilusiones para no sufrir. Nosotras decidimos escribir pero no le dijimos a nadie, ¿por qué? No era tiempo o porque los machos eran muy burlones y ni cuál mujer se prestara a seguir el circo patriarcal.

Tímidamente guardaste tus “garabatos”, con cruel autocrítica así clasificaste.

Luego cuando nos cayó la guerra contra el narcotráfico y en torno a la violencia y el asesinato de Susana Chávez, se organizaron lecturas, fui a buscarte para que participaras, recuerdo que tu mano temblaba al mostrarme que te habías atrevido a teclear la novela, -es tentativo- insistías.

Dejamos la creación literaria para que volara hacia otro sendero, estábamos hartas de hablar en los mismo términos, que si el tono, el timbre, el climax, el desarrollo, el arranque es lo más importante, que si los premios, que si la literatura es fememina, sin duda, sí lo es.  Recuerdo que hablamos de nuestras respectivas vidas, de cómo las parejas o disparejas amorosas nos habían fallado horrores. No había punto de comparación, cada una con sus experiencias en la nebulosa, lloró. Las balas no cesaban y en mi sueño, te vi mostrar tu obra, cabía en otras. En mis sueños vi que tu mundo y el mío finalmente encajaban en otros mundos, de ellas y ellos. Habíamos perdido el miedo a narrar la realidad o la ficción según nuestros matices y experiencias. Dejamos al sarcasmo reposar en la reflexión de las masculinidades. En el sueño mencionabas lo difícil que fue ver marchar la burla hacia Corral, el gobernador que quiere un cambio a su manera ¡Qué huevos! Te confieso que lancé la carcajada para refinar la retórica, intenté ensamblar una ironía y vino a mí, parte del ideario de Marichuy "Nuestra idea es echarles a perder la fiesta (a la clase política mexicana)”

 -Sí, vamos a darles un sustillo, aunque no estamos para juegos, los machos me tienen harta-

-Y si ganamos, ¿qué vamos a hacer?

-No, anda ¿tú crees? Si nosotras somos bien tercas, votamos por López Obrador cuando sabíamos perfectamente que no iba a ganar, nos encanta votar por la esperanza y verla perder ¡Qué demonios nos pasa!

-Es que ahora no se trata de ganar o perder, se trata de redefinir. Aquí dice: “Es importante participar y que no va a ser con miras a llegar arriba y estar allá, en el poder, sino desde abajo” Es una especie de rizoma donde el individuo va creciendo al integrarse a una constelación que se integra a otra y a otra.

Saqué la silla mostrando un interés desmedido por la afurmación de mi amiga, jamás la había escuchado tan empoderada. Mi risa le dio la fuerza necesaria para tocar el punto de la iluminación, en ese espacio no existían manipuladores/as ni manipuladas/os.

Amiga, en el sueño, me ofreciste pan dulce, luego café de olla. Nos sentamos a leer el ideario. Acomodamos las frases a nuestra circunstancia, nos estábamos organizando lejos del pasado violento.

Lic Rubí Ortiz Domínguez (coordonadora regional de libros de texto) firma por Marichuy.

Repasamos las otras líneas del ideario

 “Ya es tiempo de que los pueblos hablen y se manifiesten”

-¿Cuáles pueblos?

Dijiste

-Pues el de cada quien, es una cosa orgánica

-No, pues otra vez te digo, va a estar pelón porque aquí los movimientos se los tienen pescados los mismos. Y ahora las mismas con eso del feminismo Millenial. El de la cuarta ola.

-Jajaj, cierto, ven en el feminismo un escaparate a darse a conocer o para ganar el micrófono a la brava. Ignoran que el feminismo es una consciencia en construcción colectiva. 

-Vamos viendo, no te amargues. 

-Pagan páginas de fb para recibir “me gusta” y “comentarios” y al final son víctimas de sus propias ideas igual de violentas. Tienen la verdad parcial pero si siguen pensando lo mismo, seguirá sucediendo lo mismo. Hay que apoyarlas hasta que solas se den cuenta y ahí estaremos para dialogar, dime del ideario. Y a las feministas hay que apoyarlas, no seas envidiosa.

-´´El cáncer del capitalismo, la corrupción y el crimen organizado tienen a México casi desahuciado”

-Vivimos del y en el capitalismo, eso no es lógico pero estoy de acuerdo con esa parte del casi, ahí en el casi, hay posibilidad

-“Estamos cansados de que el sistema nos siga destruyendo´´

-El miedo desgraciado a ser una misma, el miedo a quedarse sola, el miedo a no ser representada dignamente por un pinche macho. Yo estoy harta de mí. A veces te veo que andas soltera por el mundo y envidio tu libertad.

-Lo sé, me costó mucho trabajo quitarme el velo femenino patriarcal, pasé por el proceso de la amargura, estudié feminismo, y fue en la meditación donde encontré la liberación. No creo en el amor como solía hacerlo en el pasado. Ahora abrazo el mundo tal como es, no problema. No es fácil estar sola, decidí quedarme sin marido hasta que me asegure que no estoy usando a alguien para llenar los huecos en mi techo. A veces lloro, lloro porque no tengo la suficiente confianza para actuar como cuando estaba casada y mi esposo me solapaba hacer el ridículo.

-Tú nunca haces el ridículo, amiga, es tu afán por la perfección que te lleva a ser cruel contigo

-´´Queremos que los  mismos pueblos digan y decidan qué hacer ellos al interior de sus propias comunidades”

- La cosa es orgánica, insisto

-“Lo que está enfermando a la gente es que la economía no está bien distribuida”

´´No vamos a ir directamente a pedir que voten, más bien es pedir que se organicen desde donde estén. Vamos más allá de las elecciones“

´´A Trump no le interesa la vida de los habitantes, no le interesa el planeta“

“Pretendemos arrebatarles el destino que nos han quitado, pretendemos desmontar ese poder podrido que está matando a nuestros pueblos`

-En fin amiga. Cuando desperté ya había pasado un mes después de este escrito, seguía reposando en la duda, la timidez tonta, te volví a soñar, ahora decías que todos nuestros sueños se harían realidad. -¿Cuáles sueños?- Te dije. -Todas nuestras sueñas se harán realidad-. Mejor dicho. Soltaste tu carcajada típica, esa risa escandalosa que adoro. Veinte años después, sacaste el manuscrito, continuaste en tu mundo creativo, en tu Artspace, ya casi terminabas la novela que iniciaste en los noventas. Publicaste este escrito en tu blog, habías bajado la app para recabar firmas por Marichuy, con ella nos daremos un paseo hacia nuestro pasado, suena a eco feminismo, a matriarca que sabe cómo ir a la raíz del cáncer y arrancarlo. Intercambiamos pláticas; la curandera que nos pone hierba en las heridas, nos sana para hablar, escribir, seguir a pesar de la incertidumbre y el machismo.

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