SuChaCa (Susana Chávez Castillo)

“Susana vive, Susana escribe”

Arminé Arjona

Conocía a Susana Chávez, la conocí en la calle Constitución e Ignacio Mejía frente a nosotras estaba la Parroquia de Sagrado Corazón de Jesús.

En Ciudad Juárez, solíamos departir la vida nocturna, sin miedos. Puro encanto, desencanto.

Reconocí a sus personajes, olores, sabores y aventuras. Entonces, no considerábamos la idea de personajes porque ni ellos ni yo sospechábamos que algún día iba escribir como ya lo hacía Susana Chávez, poeta. Cruzábamos la iglesia, “Levántate Lázaro”, decíamos a las 12 de la noche. Sucedió en el año 1995, previo, antes al Del Río, compramos hielo y agua, ¿para qué? No sabíamos, otrora nos dejábamos llevar por la fiesta, y el fuego que el corazón dictara. Salimos del antro llamado Madelón sobre la calle Mariscal, nuestro lugar favorito. El conductor, nuestro amigo, Arturo Vázquez, se detuvo en el semáforo y dijo - ¿y estos picudos qué quieren con gabardina y todo?-

Era su costumbre no guardar ni el más mínimo de su pensamiento - ¿A dónde van?-

Una joven de rostro familiar se aproximó al auto.

- Estamos buscando hielo y agua- Le dijimos

- Ah mira, nosotros estamos buscando licor-.

Acto seguido Susana, y sus acompañantes ya estaban dentro del auto; nos dirigimos a un departamento frente a la oficina de correos en el centro.

Lo que digo aquí es la versión de la vaga memoria, si se asoma alguna verdad, anótala. Descubrí otros datos en labios de mis amigos de juerga, aventé mi mente torturada hacia la culpa, la gran culpa por no recordar lo que ellos habían dicho y hecho las noches bohemias con Susana. Dicen que el estrés postraumático le deja a una averiadas hasta las uñas, debe ser. Susana Chávez estudió psicología, breve, dejaba los proyecto inconclusos, como casi todas nosotras, ¿para qué seguir si al patriarcado no le interesaba o le interesa nuestra voz? Deberíamos quedar bien con los machistas, o acostarnos con ellos o decirles que eran inteligentes, súper estrellas, para recibir atención y que leyeran la propuesta literaria. Nada de eso nos importaba, éramos bi sexuales, queríamos amor, aventura y lectura.

Estaba en que nos fuimos al departamento frente a la oficina de correos, ahí departimos entre lecturas y bebida Brandy Presidente, obviamente. Recuerdo un espejo ovalado y varios sombreros que mi amigo Arturo se probaba, recuerdo la risa, las carcajadas, y mis ganas de seguir al baño a Susana, quien me señalaba el camino, recuerdo un pasillo largo y varias familias habitando el complejo, recuerdo a mi mejor amiga, Karina, saliendo a fumar y burlarse del basurero afuera, en el segundo piso, recuerdo que olvidó su chamarra negra por segunda ocasión en la semana.

Lo que más recuerdo es el beso entre Susana y yo, frente al espejo del baño y mi prisa por borrarlo, tanto de la noche como de la memoria, Susana reía y hablaba muy bien de su maestro-poeta, quien murió meses después, murió de hambre y frío. Recuerdo a mi amigo Arturo (el conductor del auto) a punto de sucumbir en el sueño eterno, hurtaba La Divina Comedia, la acomodaba en su estómago cuando dijo - ya me voy, me voy caminando, me siento muy mal-

Preocupada dije

- Pero vas solo, espera un poco-

-Oh no, querida, no voy solo, Dante va conmigo-

En ese momento no comprendí su aseveración; días después el libro aparecería en la puerta de mi casa con una nota

- Para Yaneth de su amigo Arturo-.

La nota la extravié pero su correo electrónico aquí lo tengo y hasta hoy a varios años de su muerte estoy lista para compartirlo

>From: <emino182001@yahoo.com>

>To: yaneth <y@hotmail.com>

>Subject: te quiero

>Date: Tue, 29 Jul 2003 18:00:39 -0500 (CDT)

>hola amiga a ver si esta chingadera si te llega ahora por que ya te he mandado como unos 4256 y tu bien gracias ni en cuenta sabes quiero decirte que siempre vas a contar conmigo para lo que sea así sea lo mas dificil en tu vida alli voy a estar cuidandote gracias por tu amistad y por todos estos, años de felicidad triztesas y alegrías por supuesto jijijiji tambien quiero decirte que siempre estas en mi corazon todos los dias no creas que se me olvida que tengo a mi lado una verdadera amiga como mi hermana gracias 1000000 gracias por todo y ya sabes que no te tengo que decir que cuentas conmigo tu ya lo sabes te quiero mucho cuidate mucho besos... ten cuidado con el violador del metro tasqueña..cuidate mucho.

La amistad no fue fantasía, existió como existe mi recuerdo sobre Susana y Arturo. También existe el hecho de la fabricación de mundo paralelos y realidades por parte de la mujer en la frontera; ¿qué nos queda cuando todavía no somos dueñas de nuestros cuerpos? El rechazo, la opresión y el dolor es tanto que hemos decidido callar para luego anotar para luego crear para luego editar para luego borrar para luego llorar y sufrir porque lo creado no es aceptado por los “expertos”. No fue de extrañarse que en un par de ocasiones Susana nos aseguró de sus más reciente publicación y el cartel que, según ella, estaba pegado a la salida de El Recreo. Nos envolvió en su narrativa del futuro sin darle tregua a la probabilidad que yo aseguraba que ella había sido una poeta invitada a algún encuentro oficial de escritores; no nada de eso, Susana fue bateada desde los primeros talleres literarios. Dicen que durante un taller el maestro le dijo que ella no tenía futuro como poeta -ahí nadie te ayuda- le dijo a Blanca y a mí me decía -lee poesía a lo mejor encuentras algo en Lorca, la loca-. Yo solo sacudía la cabeza-

Los vatos me tienen hasta la chingada, no pasan chanza de nada-

No entendía a qué se refería

-Voy a ir a la lectura de Enrique Cortazar-

La invitaba

-Vamos-

Decía

Y ya no la volvía a ver hasta otra salida nocturna. Yo trabajaba en la maquila, estudiaban tiempo completo, podía escaparme a los bares uno o dos días a la semana. Los días se nos fueron acumulando y la memoria se suelta después.

Desde entonces Susana reforzó rebeldía e inseguridad, era muy joven. Susana no renunció a su Juárez de antaño, a su Juárez donde nos conocíamos de auto a auto, luego, ya éramos los grandes amigos.

Cuando la sombra de la guerra contra el narcotráfico se apoderó del cuerpo, nos cayó.

Susana continuó a los 90's imaginando, protestando. Sus formas de fantasear a veces me abordan. La ventaja que tengo es que hoy existe internet y el portal Amazon, ahí puedo fabricar mis libros, promoverlos y hasta venderlos. Puedo concursar y con un poco de suerte algún día me van a invitar a leer a los foros o seré merecedora de becas o publicaciones.

La función del estado es apoyar a sus creativos; ya lo dice en la Declaración de México en la Conferencia mundial sobre las políticas culturales en México D.F., 26 de julio - 6 de agosto de 1982: “que, en su sentido más amplio, la cultura puede considerarse actualmente como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias, y que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden”. Además en dicha declaración se refiere a las manifestaciones artísticas como la afirmación de la identidad y la liberación de los pueblos.

La voz de la escritora rara vez se ha escuchado en la frontera, tenemos muy pocas; ¿por qué?

Era casi imposible sobrevivir a los talleres literarios donde los hombres juzgaban severamente. Según cuentan mis amigas escritoras.

Mi historia debe ser diferente porque así lo decido, la experiencia de Susana y otras nos debe servir para defendernos de las injusticias. Por ahora me interesa la pasión que despierta el acto de leer y escribir. Me inspiran a las personas que he conocido en mi corto andar por el mundo literario, me importa recobrar la memoria y exigir justicia poética para Susana Chávez y lxs jóvenes escritoras que se encuentran en la misma situación. La fantasía y el mentir en términos de carreras artísticas se convierte en una necesidad para los creadores con tan pocas oportunidades y espacios.

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