El machismo y la sintaxis

La sintaxis y el machismo

Por Hilda Sotelo

Espero que los recuerdos del pasado me aborden solo de día porque en la noche hay disintaxis.

Le cuento: La sintaxis es el estudio del modo en que se combinan las palabras y los grupos que ellas forman para expresar significados. Además, dice la real academia española de la lengua (órgano sexista) que sintaxis es el conjunto de reglas que definen las secuenacias correctas de los elementos de un lenguaje de programación.

Le sigo contando: No era mi destino abortar a las cinco semanas de gestación, fui obligada por un macho, me obligó a deshacerme del tejido de vida. No era mi destino escribir; mi destino era casarme por la iglesia, de blanco, formar una hermosa familia y ser mujer según el cristianismo. Fue un aborto lo que me llevó a girar, brusco, la rueda del samsara y apropiarme de la pluma que piensa, habla, escribe. Al principio fui movida por el dolor, el aborto formó una especie de hueco en el lado derecho de mi cuerpo, hueco que se extendía al lado izquierdo, implacable, iba y venía según la memorias, entonces, sentí, esto no es posible, esto que nos pasa a las mujeres debe cambiar, fui al revés de mi voluntad, yo digo que nos falta mucho por aprender sobre el aborto y sus consecuencias debemos dialogar al respecto, cuidar los nacimientos a pesar de sus horrores, el antagonismo no nos lleva lejos, los extremos suelen congelarnos y el tema no se agotará mientras la violencia continúe siendo el café de cada día. Contrario a otras mujeres que abortan siendo dueñas de su cuerpo, mi destino, por fortuna, fue abortado. Debo la suerte a la capacidad de resilencia mexicana.

Supe de las tatarabuelas en la revolución mexicana, abuelas a quienes violaban o abandonaban, abuelas a quienes la tierra les sopló el secreto de las hierbas del campo, la tierra sabe expulsar lo que no sirve, lo hace sabiamente, susurraban. Ellas tomaban el té abortivo, lo hacían a voluntad y se olvidaban del asunto, nadie las llevaría presas, la tierra no las juzgaría, el dios cristiano todavía no filtraba su consciencia para luego castigarlas. Pero a mí sí, a mí me alcanzó la de malas, sueños de serpientes entraron a mi cabeza; y sin medir las consecuencias al sobrepasar el límite, obedecí ciega, obedecí al destructor. Desde ahí iniciaron mis problemas con la sintaxis, la sintaxis que sigue el programa humano, la secuencia del ADN. Sufrí non-sequitur

1. Soy aborto, entonces, soy de sintaxis incorrecta

2. Soy de sintaxis incorrecta

3. Por lo tanto soy aborto

¿Hasta cuándo seguiré sacrificado lo ya sacrificado? ¿Hasta cuándo seré aborto? Hasta hoy que usted haga el favor de leer my newmestizaexplaning.

¿Qué tiene que ver el machismo con la sintaxis?

Sigue el cuento: Lejos de la literatura el hombre y la mujer suelen ser rudos, cerca de la literatura lo sultil se filtra para moldear otra ventura. El nivel exacerbado de violencia en nuestra convivencia es lo que me ha mantenido ocupada en la literatura. Y ahora digo: La literatura que no tenga problemas de sintaxis simple y sencillo, solo le está dando el mismo pan con el café amargo.

¡Cuán agradecida estoy con José Saramago y la oralidad en El viaje del elefante! Me gustaría alcanzar ese nivel para dirigirme a todas ustedes en la figura de la ironía y la sintaxis revuelta para hacerlas reir de tanto que sufren, entretenerlas en la secuencia y el orden de las palabras para relacionarlas unas con otras y llegar al parto colectivo. Pero no, no, no, entonces, incurriría en el garabato, ustedes continuarán pensando que tengo problemas de sintaxis porque soy mujer que escribre, su pensamiento lo programó el macho, pero no se crean que cualquier macho, no, del macho que yo hablo es del macho cabrío, el de cuernos retorcidos y barba de triángulo invertido ¿¡Miedo!? Más terror me da que sigas ahí, pasiva/o sin defenderte y pensando en mi sintaxis, adorando santos coludidos de delicadeza.

Agrego: La programación es propia de la computación, computación de la robótica, y la robótica es Yingying, una creación de robot mujer. Decía un maestro misogino que las mujeres somos como las computadoras, nos picas y nos picas y damos resultados. No es de buena Nueva Mestiza ir repitiendo lo que algunos hombres dicen, me disculpo por la ofensa, a mí me halga más el comentario de que mis escritos orgánicos tienen problemas de sintaxis, claro, de eso se trataba el asunto cuando empecé a escribir, volver a significar el mundo. Al final, la constucción escritia del lenguaje no es tarea fácil y si voy a plantear el cuento como lo he leido, visto y vivido hasta el momento, ¿para qué demonias tendría que dedicarme a este oficio de la letra?

Sintaxis del agua

~Javier España

No conoce la lluvia otra salida: mordedura del tiempo en la memoria que es pasado y destino de la muerte.

La sintaxis del agua desmorona el fragor de la carne y su pureza como arena de vientres intocados.

Y en el espejo llueven las imágenes, palidecen las cosas, amuletos, episodios que sangran intramuros.

El dolor humedece las palabras Y rompe cicatrices con el agua. No conoce la lluvia otra salida.

Javier España (mexicano; 1960)

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